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¿Quién
es el Búfalo de Agua?
La ganadería
bubalina ha aportado significativamente
durante miles de años a la producción de
carne y de leche en muchas regiones del
mundo. La población mundial de búfalos es de
160 millones, de los cuales la India acapara
140 millones y apenas América tiene 4
millones, siendo Brasil el país suramericano
con la mayor cantidad: 3.5 millones. El
búfalo de agua asiático o Bubalus Bubalis es
poco conocido en nuestro continente, incluso
a nivel profesional, no es raro que expertos
en ganadería vacuna casi no conozcan al
búfalo.
Existe una cantidad de mitos acerca del
búfalo, se dice que es un animal muy bravo,
que rompe las cercas, que destruye los
potreros, que su manejo es difícil, que su
carne es dura e insípida, que no se
comercializa con facilidad, pero en la
realidad se presenta que más bien es un
animal perezoso, lento, que se maneja muy
bien con cerca eléctrica y las cuales
resultan más económicas que las de púa, y su
carne se lleva al beneficio en cualquier
matadero industrial del país, quizás hasta
usted que lee este artículo haya comido
suficiente carne de búfalo sin saberlo. La
longevidad del búfalo es bien extensa, llegando
a vivir entre 25 y 30 años, bajo
producciones normales.
Es común que el búfalo de agua sea
confundido con el búfalo del oeste
americano, que realmente no es un búfalo
sino un bisonte, o con el búfalo africano el
cual no ha sido posible domesticar.
Del búfalo de agua se sabe con certeza que
es uno de los animales domésticos más
antiguos que existe, 3.000 años antes de la
era cristiana ya era utilizado en los países
asiáticos como animal esencial de trabajo
por su rusticidad y fuerza de tiro. Luego es
introducido en África, Europa y Oceanía,
siendo América el último continente en
conocer al búfalo, hacia la mitad del siglo
pasado.
El búfalo de agua pertenece a la misma
familia de los vacunos (Bovinos), solo se
diferencian en el género, el último peldaño
de la clasificación zoológica, por lo tanto
el cruce entre estas dos especies es
imposible por la diferencia cromosómica.
Existen 18 razas reconocidas de búfalos de
agua, dividas en dos grupos: de río y de
pantano, las cuales se han seleccionado
hacia la producción de leche, otras hacia
carne y otras hacia trabajo. El búfalo de
agua tiene su origen en el trópico
ecuatorial húmedo asiático, donde hay
condiciones climáticas y agro ecológicas muy
similares a las de nuestro trópico
suramericano.
A nuestro país los primeros ejemplares
llegaron en 1922, con una importación hecha
por el general Juan Vicente Gómez,
directamente a Maracay, pero a estos no se
les hizo ningún seguimiento. Es en 1967
cuando realmente se empiezan a dar los
primeros pasos para el desarrollo de el pie
de cría venezolano.
El crecimiento de la ganadería bubalina en
nuestro país ha sido impresionante en los
últimos 25 años. Al país se han importado
alrededor de 4.000 búfalos de agua y la
población actual está alrededor de 100.000
cabezas, distribuidas en casi todo el
territorio nacional.
Tradicionalmente el búfalo ha sido una
animal de triple propósito, es un excelente
animal de tiro, tanto en la tierra como en
el agua, además de ser un buen productor de
carne y leche.
El proceso tecnificado de producción en el
campo se inicia con la preñez de la búfala.
Las buvillas, como normalmente se les llama
a las búfalas una vez que alcanzan su
madurez sexual, están listas para concebir
alrededor de los 2 años de edad.
Cuando los búfalos y las búfalas están
juntos un 80% de los nacimientos y las
concepciones ocurren en la época lluviosa y
húmeda, con estacionalidad marcada entre los
meses de julio a diciembre, lo que trae como
consecuencia picos en la producción láctea y
de sus derivados; siendo esto corregido
mediante el uso de la monta controlada, el
uso de la inseminación artificial y la
sincronización de celos. Luego de 10 meses
de gestación, un mes más que la vaca, la
búfala pare un solo becerro al año, como
normalmente se les llama al hijo hasta que
se desteta a los 8 meses, pudiendo pesar al
nacer entre 30 y 60 kg.
Los bucerros al nacer tienen gran vitalidad,
a la hora ya están de pie tomando el
calostro de la madre, el cual es
determinante para su vida futura. A
diferencia de las vacas, las búfalas
(nodrizas) aceptan con gran facilidad que
otros bucerros que no son sus hijos tomen
leche de su ubre (quizás por aquello de la
preservación de la especie), lo que trae
como ventaja que todos se críen muy bien aún
si su madre se enferma o no da mucha leche.
Normalmente la búfala comienza a ser
ordeñada de 10 a 15 día después del parto,
cuando el bucerro ya se ha tomado todo el
calostro, debiendo ser ordeñado el sobrante
dado que pudiera causar problemas de
rendimiento a futuro para la madre. El
ordeño puede hacerse de forma mecánica o
manual, pero siempre con gran consideración
para la búfala, previo baño de las mismas, y
sucede que las búfalas una vez acostumbradas
son tan dóciles que en los países asiáticos
el ordeño lo hacen mayormente mujeres y
niños. También se acostumbran con facilidad
al ordeño mecánico, y en mejores condiciones
que las vacas. Las búfalas pueden ser
ordeñadas una o dos veces al día,
produciendo 60% más cuando se ordeñan dos
veces, pero para esto es necesario cubrir
los requerimientos nutricionales (alimento y
minerales) de las búfalas.
Las búfalas producen como mínimo alrededor
de 5 lts. de leche al día, en condiciones
extensivas de sabana, lo cual es suficiente
para producir un kg.de queso, mientras si se
hace con leche de vaca se necesitan 8 lts.
Esta diferencia se debe a que la leche de
búfala tiene 30% más de grasa, más proteínas
y minerales que la leche de vaca. El color
de la leche también es diferente, la leche de
búfala es más blanca, porque tiene menos
cantidad de carotenos.
La leche de búfala es excelente para la
elaboración de productos lácteos, pero para
tomarla como leche fluida hay que diluirla
por su alta concentración y porcentaje de
grasa. De la leche de búfala se producen excelentes
quesos: mozzarella, quesos frescos y
madurados, ricota, yogurt y deliciosos
dulces, etc. Por su alta calidad, sabor y
apariencia los productos lácteos a base de
leche de búfala son muy bien cotizados en el
mercado, sobre todos por aquellas personas
que se preocupan por consumir alimentos
ecológicos y sanos para el organismo humano.
En cuanto a la producción de carne el búfalo
es bastante precoz alcanzando pesos de
400-450 kg. a los dos años de edad en
condiciones de sabanas naturales y pueden
alcanzar pesos de hasta 550 kg. en
pastizales de buena calidad estando listos
para ir al beneficio a los dos años y medio
de edad.
La carne de búfalo es muy parecida en cuanto
a sus propiedades químicas y físicas a la
carne del vacuno. La carne de búfalo no
tiene hilos de grasa entre las fibras
musculares lo que la hace más magra, siendo
su contenido de colesterol 40% menor. Los
músculos son ligeramente más oscuros y la
grasa que recubre el músculo es más blanca.
En pruebas de degustación es muy difícil
establecer diferencia entre la carne de
vacuno y la de búfalo, sacrificados a la
misma edad.
Como animal de trabajo es capaz de arrastrar
entre 1 y 2 toneladas, seis veces su peso
corporal, durante tres horas seguidas y de 6
a 8 horas diarias. En Asia es el encargado
de hacer toda la preparación de la tierra de
los pequeños productores de arroz.
Otro producto muy valioso del búfalo es su
cuero, que tiene como características
principales su grosor y flexibilidad (del
cual puedan extraerse hasta tres pieles,
mientras que del vacuno se obtienen dos), lo
que lo hace sumamente duradero. Además de
usarse en la fabricación de zapatos,
maletines y chaquetas, es muy usado en la
tapicería de automóviles.
Su comportamiento en los potreros es muy
tranquilo, siempre y cuando disponga de
buena sombra, lagunas para sumergirse y
disipar calor para bajar su temperatura
corporal (tiene apenas 150 glándulas
sudoríparas por centímetro cuadrado de piel,
cuando el vacuno tiene 1.500), y no le falte
pasto y alimento. El uso de cercas
eléctricas como energizadores especiales
para ganadería son perfectos para el manejo
de los búfalos, teniendo un gran respeto por
esta modalidad de cercado, todo lo contrario
sucede con las líneas de alambrado de púa.
En nuestro país existe una gran cantidad de
tierras desaprovechadas o subaprovechadas
por ser tierras inundadas, en los estados
Apure, Delta Amacuro, sur de Cojedes,
Portuguesa, Guárico y Barinas, en las cuales
una ganadería bubalina sería muy viable,
entre sus ventajas estarían además de la
producción de alimentos de alto valor
proteico, la generación de nuevos puestos de
empleos y el desarrollo socio-económico de
esas regiones. No cabe duda que en pocos
años el búfalo va a contribuir en gran
medida al abastecimiento de carne y leche en
nuestro país.
No resta más que insistir en que el búfalo
de agua es un animal agradecido, muy noble,
inteligente y tranquilo, curioso y gran
amigo del hombre, por supuesto con el hombre
que lo sabe tratar, y sin duda alguna lo que
le falta es: “hablar”.
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